Calientan ya motores en Jaén de los actos conmemorativos del centenario del nacimiento del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, «un santo muy actual, porque Dios nos llama a vivir la fe y la vida en medio de donde estemos y tal y como estemos, tal como hizo él», dice el coordinador de la Comisión que organiza el evento.
Recordad que su madre, Lucía Garrido Garrido, era nativa de Bailén y se bautizó en la iglesia de la Encarnación, donde se encuentra el registro de su bautismo.
Se reunieron por primera vez los miembros de la Comisión organizadora de los actos conmemorativos del centenario del nacimiento del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo. Este Año de Lolo va a ser «una ocasión para celebrar la normalidad de la santidad, porque Lolo es un santo de la cotidianidad, al estilo de la que subraya el Papa Francisco cuando habla de los santos de la puerta de al lado», afirma Raúl Contreras, vicario de Culto de la diócesis de Jaén y coordinador de la Comisión.
Para Contreras, Lolo es «un hombre normal» que tiene sus circunstancias complejas, «pero él entiende que Dios le llama desde allí», porque «sabe que el hombre no se reduce a sus circunstancias, sino que se revela en lo que hace en medio de ellas». Esto, en tiempos del COVID, «hace de Lolo un santo muy actual, porque Dios nos llama a vivir la fe y la vida en medio de donde estemos y tal y como estemos, tal como hizo él». De este modo, el coordinador de la Comisión preparatoria del centenario afirma que «Lolo es modelo para hacer vida el Evangelio», una figura «en absoluta consonancia con la santidad en nuestros días».
En la primera reunión de la Comisión –en la que hay miembros de la asociación Amigos de Lolo, el postulador de su causa de beatificación, miembros de Acción Católica, varios sacerdotes de su Linares natal y tres periodistas, entre otros–, el obispo de Jaén, monseñor Amadeo Rodríguez Magro, explicó que la finalidad de este centenario es poner de relieve «tanto en Jaén como en la Iglesia española la figura de Lolo, en toda la riqueza de sus cualidades humanas y espirituales», buscando asimismo «un relevo generacional que mantenga viva la memoria de la santidad de Lolo, que es cada vez más fuerte y actual».
«Tenemos interés en poner en relieve no solo su faceta de enfermo –señala Contreras a Alfa y Omega–, sino también su dimensión de laico y periodista, porque él se entendía como periodista». Esta parte de su figura es para el coordinador una clave para la labor de los periodistas de hoy: «Él siempre habla a los profesionales del periodismo de verdad, de ser fieles a sus ideas y a la verdad por encima de todo. Tiene textos en los que también les invita a ser valientes y a escuchar el latido del mundo».




















