IU de Bailén hace un llamamiento en contra de la construcción de una macro granja porcina en la localidad

62

IU de Bailén llama a la movilización en contra de la posible construcción de una macrogranja en el término municipal de Bailén. «Tras conocer la tramitación para la realización de instalación de este proyecto empresarial, IU llama a la movilización ciudadana contra la futura construcción de esta explotación en la localidad, con capacidad para 2.880 cerdas con lechones, que consumirá más de 10 millones de litros de agua cada año y producirá más de 5,4 millones de litros de purines», indica en una nota de prensa.

«Tras conocer esta nueva amenaza de macrogranja para la provincia de Jaén, desde Izquierda Unida de Bailén han presentado una solicitud a la Alcaldía-Presidencia del Ayuntamiento, información sobre el estado en el que se encuentra el Proyecto de Actuación presentado por la mercantil “Piensos Jiménez, S.L.”, para la implantación de una macrogranja. Una instalación proyectada entre las localidades de Bailén y Baños de la Encina. Desde Izquierda Unida de Bailén hacen un llamamiento a la ciudadanía para que esté alerta y se movilice contra la instalación de esta macrogranja en caso de que la tramitación del proyecto continúe su curso, por sus efectos nocivos y adversos para la zona», recoge en esta nota de prensa.

Según indica en la nota de prensa, «este proyecto fue admitido a trámite por parte del alcalde bailenense hace dos años, el 10 de febrero 2020, cuando el proyecto de actuación fue presentado por la mercantil Piensos Jiménez, S.L. para la implantación de una explotación porcina de 2.880 cerdas con lechones hasta 20 Kg. y restauración paisajística de la antigua cantera de La Muela, que existe en este paraje entre Baños de la Encina y Bailén».

Desde Izquierda Unida quieren poner el foco en los malos olores y proliferación de moscas que generan los purines y, especialmente, en que su vertido en exceso contamina con nitratos tierras y aguas subterráneas, algo que se dice que, «por desgracia», es lo frecuente en los pueblos con macrogranjas. Desde IU advierten que no es un fertilizante como muchos consideran, porque en cantidades industriales lo que provoca es una nitrificación de las aguas. Tanto es así que los análisis de nitratos en agua en muchos municipios arrojan una concentración superior a 50 mg/litro y provoca que el agua no sea potable.

Todo ello supone una amenaza para el conjunto de actividades económicas y desde Izquierda Unida se preguntan quién va a querer vivir en un pueblo que huele a mierda y donde no se puede beber agua del grifo, y advierten que éstas son granjas altamente mecanizadas y que, por tanto, generan muy pocos puestos de trabajo y, por lo general, muy mal pagados.

Además, quieren alertar que estas empresas deciden instalarse en pueblos pequeños y envejecidos, con poca movilización vecinal y sin ordenanzas que restrinjan el vertido de purines.

Ante toda esta situación, IU recuerda, «que aunque la tramitación de impacto ambiental la realiza el Gobierno autonómico, los ayuntamientos tienen varias vías para bloquear la instalación de macrogranjas en sus municipios, como denegar la licencia de actividad en base a informes técnicos que muestren los posibles efectos negativos sobre el turismo y la calidad del agua, o la suspensión de licencias para modificar el plan urbanístico y asegurar la preservación del medio ambiente».

Además de la acción institucional, IU pone el acento en que otros pueblos de esta provincia han conseguido la paralización de proyectos de macrogranjas por la movilización vecinal, como ha ocurrido en Huelma.

IU, indica que «Bailén debe conocer los efectos nocivos de los nitratos en la salud humana, como señala un estudio de la doctora Ángela Prado, médica intensivista del Hospital General de Albacete, en el que afirma que las comunidades rurales localizadas a menos de dos kilómetros de instalaciones porcinas, podrían estar expuestas a niveles de amoniaco hasta 40 veces mayores que las concentraciones promedio en el medio ambiente».

Por todo ello, IU de Bailén insta a la ciudadanía a no quedarse sin hacer nada porque «de nada servirá quejarse de las consecuencias cuando sea demasiado tarde». Y laman a colectivos políticos, sociales.., a generar un movimiento vecinal contra este tipo de actividades como son las macrogranjas en el que supone un atentado contra el medio ambiente y  la salud humana.