AUTOMOVILISMO
Esteban Perea sale victorioso, lo gana todo, consolida su liderato en el Andaluz de Montaña y se muestra intratable en la II Subida al Santuario Virgen del Saliente en la quinta cita de la montaña celebrada en la localidad almeriense de Albox.
En su segunda participación en esta cita con la mejor montaña andaluza, Albox ha sido el escenario del contundente triunfo que el piloto de Bailén ha protagonizado, ganando la clasificación general, primero en monoplazas y en Máster-50.
No ha podido ser una prueba más victoriosa. Esteban Perea, con una ambición y nivel indiscutible, lo ganaba todo en esta quinta prueba del campeonato andaluz de montaña. Primero de la general, primero en monoplazas y primero en Máster-50. Con este resultado y su cuarta victoria consecutiva en la montaña autonómica, consolida su liderazgo en la categoría de monoplazas y la convierte en un sólido líder y el mejor candidato situado para llevarse el título esta temporada. Su conexión con el Silver Car3, después de un intenso trabajo de puesta a punto y adaptación el monoplaza, Perea ha tenido una progresión fulgurante que , junto a su efectivo pilotaje, le hacen ser protagonista en cada cita en la que está presente.
La prueba no ha estado exenta de problemas debido al calor, lo rápido del trazado y las dificultades con los neumáticos que entrañó esta bonita carrera. Debido a las altas velocidades se detectaban unas vibraciones extrañas que provenían del eje trasero y las gomas que Perea montó. No fue hasta que el piloto de Bailén montaba un tercer juego de gomas, seminuevos, solucionando el problema.
En la primera manga oficial salía con confianza y marcaba el mejor tiempo, cinco segundos más rápido que el siguiente CM y el mejor registro de la general de todos los participantes. En la segunda manga cronometrada, el piloto salía a batir el registro anterior, como así fue hasta los últimos kilómetros donde aparecieron unos fallos, inicialmente de alimentación y se clasificaba primero aún así, con tres segundos de diferencia sobre el primero de los monoplazas y una décimas con el primer turismo.
El domingo, comprobando el fallo inicial de combustible, se detectaba que el problema lo había provocado un fusible en mal estado que se sustituyó acabando con los fallos detectados. El domingo, con más confianza paraba el crono primero con tres décimas de diferencia y se hacía con la general en la primera manga oficial para lograr en la segunda el mejor crono de todos los participantes, ganar en monoplazas y adjudicarse el trofeo Máster-50 con un pilotaje de exhibición al límite.
“Quiero agradecer de manera muy especial a mi familia por su apoyo incondicional, dedicó este resultado a mis patrocinadores por su confianza y apoyo, al equipo que me acompañó, a la afición y a mis amigos que con su ánimo me dan un plus de confianza”.
«Aprovecharé para revisar el Silver Car3 con el objetivo, antes del parón veraniego, para competir en una la Subida a Lanjarón, donde espero que la suerte continué», dijo Esteban Perea




















