La Cátedra JAPEMASA de la UJA y el Ayuntamiento de Castellar ponen en valor el papel de la empresa familiar como motor contra la despoblación

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UNIVERSIDAD

El municipio de Castellar acogió en la tarde del jueves el X encuentro con empresarios familiares de la Cátedra JAPEMASA de Empresa Familiar de la Universidad de Jaén; una jornada técnica e institucional titulada “El valor de permanecer: empresa familiar y futuro del territorio”.

La apertura institucional estuvo presidida por la vicerrectora de Estudiantes y Empleabilidad de la UJA, María Teresa Pérez Giménez, junto al alcalde de Castellar, José Mena Mora. Durante su intervención, Pérez Giménez destacó la importancia de estos espacios para «fortalecer la transferencia de conocimiento y reforzar el compromiso de la Universidad de Jaén con el desarrollo de la provincia». Por su parte, el alcalde de la localidad agradeció la elección del municipio como sede para este foro de reflexión económica y social y destacó el importante papel que, en general, desempeñan en Castellar las empresas familiares, y en particular las tres empresas participantes en el acto.

El núcleo académico de la jornada corrió a cargo del profesor Manuel Carlos Vallejo Martos, director de la Cátedra JAPEMASA de Empresa Familiar de la UJA.  Coincidiendo con el 25 aniversario de la cátedra, el profesor Vallejo impartió la conferencia principal, donde desgranó los aspectos claves de la permanencia de la empresa familiar y su influencia en el desarrollo del territorio a través de tres preguntas: ¿Por qué?, ¿qué? y ¿cómo?

Posteriormente, el debate se trasladó a la mesa-coloquio moderada por el profesor Pedro Núñez-Cacho Utrilla, miembro de la Cátedra Japemasa. En ella participaron tres de los máximos exponentes del empresariado castellariego: Francisco García Calero, director general de Mariscos Castellar S.L.; Francisco González, director general de Aceites F. González Hidalgo S.L. / Aceites Guadalimar; y Lola Sagra, directora general de Aceites Castellar S.L. / Nobleza del Sur.

A lo largo de sus ponencias de diez minutos, los directivos compartieron sus orígenes y debatieron de manera abierta sobre el relevo generacional, las fórmulas para combinar la tradición olivarera e industrial con los nuevos procesos de innovación digital, y las ventajas e inconvenientes competitivos que supone mantener la sede de grandes operaciones internacionales firmemente vinculada al territorio de Jaén.